conócete a ti mismo. nada en exceso.

April 8, 2017 work
“Conócete a ti mismo, nada en exceso” es una serie de esculturas lumínicas controladas por computadora, fabricadas con madera, leds y dispositivos electrónicos programables. Son obras construidas utilizando la luz como material. De carácter generativo, las formas son simples y matemáticas. El resultado cinético está centrado en fenómenos tomados de la naturaleza. Son piezas que apuntan a la contemplación y la meditación. Gravitaciones, atardeceres, el fuego y las estrellas, procesos mecánicos donde aparecen variables como la velocidad o la aceleración, el tiempo y el espacio serán representados por dispositivos específicamente diseñados y fabricados para tal fin. Son en su mayoría piezas para pared que intentan dar cuenta de la estrecha vinculación que existe entre la naturaleza y la tecnología. La matemática subyacente está presente en el código de computadora que controla el efecto lumínico producido. Los algoritmos generativos mutan produciendo piezas orgánicas donde el resultado es una constante variación y modificación de la forma y del efecto producido. Son dos mundos que parecen opuestos, pero en realidad se complementan entre si. No podría existir tecnología sin naturaleza.

No confíes en tu suerte

En “No confíes en tu suerte”, dos elementos lumínicos recorren una doble colina. Suben y bajan la ladera de una montaña. Por momentos sus movimientos se sincronizan. y en otros momentos divergen diametralmente. El resultado es una coreografía de luz que se desarrolla indefinidamente. Hay una forma inicial, una sección de una función paramétrica, senoidal. Un software controla el encendido de los puntos de luz utilizando para ello algoritmos de simulación de gravedad, peso, fuerza y aceleración. La fuente de luz permanece oculta pero el resultado se visualiza como en una pintura que se mantiene en constante movimiento.

Aprende a aprender

En “Aprende a aprender” la figura central es una cavidad circular excéntrica. La luz se mueve por el perímetro interior girando con velocidad incremental. En cierto sentido remite a un acelerador de partículas. Los aceleradores de partículas (En particular el LHC del laboratorio europeo CERN) son máquinas dedicadas a experimentar sucesos de colisiones de partículas a velocidades cercanas a a la de la luz. Tiene por objeto revelar que ocurre en el momento en que la materia y energía se transforman de uno a otro.

No pierdas el tiempo

En “No pierdas el tiempo” aparece nuevamente un segmento de onda senoidal corpóreo, de madera, sobre pared. En este caso los dos elementos lumínicos se rechazan continuamente. Se esquivan y nunca se sincronizan. Si uno se acerca, el otro se aleja. Una suerte de cacería se desata cuando uno de los dos intenta acechar al otro arrinconándolo contra el limite de la carrera.

Domina tu lengua

“Domina tu lengua” está compuesta por dos piezas enfrentadas. Son dos cuadrados blancos que destellan secuencias de luz. Se entrelazan en un diálogo lumínico. Uno “habla” y el otro “responde” utilizando para ello secuencias de pulsos lumínicos que asemejan el ya obsoleto código morse. Hay una comunicación indescifrable que se desarrolla perpetuamente entre los elementos.

Esfuérzate más allá de lo necesario

“Esfuérzate más allá de lo necesario” es un medio círculo donde el elemento lumínico está confinado. Su intención es la de querer escaparse por alguno de los extremos. La pronunciada curva se lo impide. Por mas que lo intente, siempre vuelve a caer hacia el fondo. Lo que propone esta pieza es un vaivén mecánico. Una especie de sube y baja infinito que funciona como cárcel.

Sé agradecido

En “Se agradecido” una nube de luz atraviesa una ventana situada en el suelo. El marco deja ver un cielo ficticio que se mueve. La visión es la de mirar el cielo desde arriba, viendo pasar las nubes movidas sutilmente por una brisa que no existe.